Me ofende el arte.
- 12 dic 2017
- 2 min de lectura

Es bien sabido que cada año que pasa, la sociedad se vuelve más sensible. A la mano de esta sensibilidad, han surgido nuevas modas, nuevas formas de pensar y estilos de vida. Hablemos pues de la mujer.
Fue el 17 de octubre de 1953 donde se aceptó el voto de la mujer, y la igualdad de género comenzó a ganar popularidad; han pasado ya 64 años de eso y en lugar de llegar a una normalización de este hecho en donde sea totalmente normal que la mujer tenga una voz y un voto, se ha llevado al otro extremo: de la represión a la obsesión. Esto llevó al surgimiento de un movimiento social mundialmente conocido, el feminismo.
Este movimiento dicta que la mujer debe ser reconocida y respetada, dándole así los mismos derechos que a un hombre. Claramente, esto tiene un impacto positivo no sólo en las mujeres, sino en ambos sexos que antes eran obligados a obedecer determinado rol. Sin embargo, como se mencionó antes, se ha llegado a la obsesión, a tal punto que son las mismas mujeres las que reprimen a los hombres por sentirse atacadas o reprimidas. A pesar de que esto no es lo correcto, se ha atacado el mismo arte.

¿Pero cómo?
Han surgido críticas de mujeres hacia varios pintores y sus respectivas obras de arte señalando que su obra solamente buscaba sexualizar a la mujer, comentarios que han recibido principalmemnte pintores como Balthus, Velázquez, Rubens, Coubert y Tiziano.
«Tendríamos que censurar todo el arte, porque el arte nos afecta» dice Miguel Ángel Hernández, escritor y profesor de Historia de Arte en la Universidad de Murcia.
El arte nos afecta. ¿Es que el arte acaso busca hacernos daño?
No. Vivimos en una sociedad que se sobreprotege de aquello que le genere una regresión a la opresión, a pesar de que no tenga nada que ver una cosa con la otra. "No estoy segura de que el arte haya nacido para ofender", responde la filósofa Marina Garcés. "Más bien creo que la verdad, expuesta contra las hipocresías de cada época y cada sociedad, ofende. Y el arte es una manifestación de esas verdades".
Si algo es cierto, es que cada generación se va a enfrentar a alguna barrera y el arte así como plantea utopías, retrata también estas injusticias. El futuro del arte es tan incierto como el de la sociedad, pues lo que hoy nos genera sentimientos de nostalgia, mañana probablemente nos ofenda. Lo que antes era una Venus desnuda hoy es un símbolo de sexualización y represión femenina.




















Comentarios